Por ello, no debe extrañar que nos posicionemos de manera institucional, además, de los temas propios de la masonería, sobre temas vinculados a:
- La irrestricta defensa de los derechos humanos, de la democracia participativa y de la libertad de expresión.
- Los derechos de la mujer y el respeto a la diversidad de género.
- La autonomía y soberanía de los pueblos, reconociendo su plurinacionalidad y multiculturalidad.
- La justicia social, la equidad, la solidaridad y la construcción de un modelo económico justo, colaborativo y asociativo.
- La protección y preservación del medio ambiente, oponiéndonos a la explotación irracional de los recursos naturales y promoviendo el desarrollo sostenible.
- El laicismo como pilar de la convivencia.
- La educación pública, laica y de calidad como derecho social fundamental.
- La defensa frente a cualquier modelo que subyugue a la humanidad mediante dogmas, fanatismos o ideologías que antepongan intereses económicos a los de las comunidades y territorios, generando profundas brechas de desigualdad.
Como masones y masonas de América Latina y El Caribe, abogamos por la unión de todos los hermanos y hermanas que, esparcidos por el mundo, hagan suyos los principios y valores por los cuales muchos de quienes nos precedieron rindieron sus vidas, sufrieron persecución, cárcel, exilio o la supresión de sus derechos civiles e incluso masónicos. Por ello, recordamos a figuras como; Francisco de Miranda, José Miguel Carrera, Simón Bolívar, José Martí, Gabriela Mistral, Francisco Bilbao, Benito Juárez, Belén de Sárraga, Augusto C. Sandino, Salvador Allende y tantos otros y otras.
Nos definimos como una comunidad alineada con los principios, valores y objetivos que caracterizan a la Francmasonería adogmática universal: una institución filosófica, iniciática, simbólica, que a través de sus símbolos y rituales —entendidos como herramientas pedagógicas— se centra en el estudio del Ser y de la Sociedad, ello bajo el rigor epistemológico, considerando los contextos filosóficos, históricos, políticos, económicos, sociales, antropológicos, psicológicos y sociológicos que conducen al conocimiento, así como los criterios para su justificación o invalidación, reflexionando sobre conceptos epistémicos esenciales como verdad, objetividad, realidad y justificación.